“Hay dos cosas que siempre dije que nunca haría en un teatro: un monólogo o hablar de mi vida. Bueno, en esta obra hago las dos cosas”.

Palabras de la actriz Susana Hornos que leí antes de ir a verla encima del escenario dirigida por Jo Kelly.
He disfrutado, me he reído, también me he emocionado y sobre todo me ha removido por dentro, pues Susana habla “a calzón quitado” del amor, de la enfermedad, de la muerte… en un precioso homenaje a su marido, el gran Federico Luppi (y me ha quedado muy claro que fue grande en todos los sentidos), y de la historia de amor y por qué no decirlo, de pérdida y dolor, que vivieron juntos.
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Para los que la conocemos, hemos visto a una Susana auténtica y real en el escenario, sin tapujos, sin filtros, sin medida. Ríe, se emociona, grita, llora y se desgarra por dentro. Se abre entera y se muestra tal cual es al espectador.



“Demasiado joven para ser viuda”.
Pero no os penséis que “Demasiado joven para ser viuda” es un drama. Como la vida misma y como ella dice en algún momento, la vida es maravillosa pero también duele. Y esto es lo que transmite el monólogo. Con una frescura tremenda, con una capacidad para la risa que solo se consigue tras duros años luchando por seguir adelante después de la pérdida. Porque todos en algún momento nos podemos ver reflejados en esta historia, de una u otra manera.
REVISTAS FETÉN
Susana nos abre las puertas de su corazón, sin tapujos, con audacia. Habla de temas tabú con elegancia y con la sonrisa puesta.
No hay mayor ni más bello homenaje para quien has amado que seguir adelante con esa alegría en el recuerdo de los días felices.
Susana estrenó en Buenos Aires esta obra como homenaje al actor en el primer aniversario de su muerte en 2018. Más tarde la llevo con gran éxito a Estados Unidos -“Almost a widow”-. Y después de negársele en su tierra (La Rioja) ofrecer esta maravilla a los espectadores, ha sido otro argentino, Alejandro Ramonda, el que nos ha dado la oportunidad de verla en su Sala Negra Café Teatro de Logroño.
Agradecimientos por traer joyas como esta y apostar por la cultura valientemente y más en esta época difícil.
Lo triste es que parece ser que con Susana se está cumpliendo el refrán de que nadie es profeta en su tierra… La Rioja, no sabéis lo que os estáis perdiendo…
Susana, todo nuestro cariño, respeto y admiración por tu trabajo y tu valentía. Sabes que te queremos.