¿Es realmente tan buena la cosmética coreana o estamos siguiendo otra moda de TikTok?
En cuestión de meses, la cosmética coreana ha pasado de ser una gran desconocida a convertirse en una auténtica protagonista de las redes sociales. Mascarillas que prometen una piel de cristal, sérums virales que agotan existencias en cuestión de horas y rutinas de diez pasos que parecen la única manera de cuidar la piel.
Pero, ¿qué hay realmente detrás de este fenómeno?
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En Revista FETÉN llevamos tiempo probando productos, hablando con profesionales y observando cómo muchas firmas coreanas, que llevan años presentes en Europa, han pasado prácticamente desapercibidas hasta que TikTok decidió convertirlas en tendencia.
Y ahí es donde conviene detenerse.
Porque una cosa es que un producto se haga viral y otra muy distinta que sea el adecuado para nuestra piel.
Corea no inventó el cuidado de la piel. Lo perfeccionó.
Si algo ha sabido hacer la cosmética coreana es entender que la piel no necesita ser castigada constantemente, sino protegida.
Mientras durante años muchas rutinas occidentales apostaban por exfoliar, secar o utilizar activos muy agresivos, la filosofía coreana ha puesto el foco en la hidratación, la reparación de la barrera cutánea y la prevención.
Mariela Garriga
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Leer la revistaEse es, probablemente, su mayor acierto.
No se trata de tener veinte productos en el baño. Se trata de utilizar los adecuados.
No toda la cosmética coreana es igual
Aquí aparece uno de los mayores errores: meter todas las marcas en el mismo saco.
- Hay laboratorios coreanos con décadas de investigación detrás, formulaciones muy cuidadas e ingredientes excelentes.
- También existen productos creados únicamente para aprovechar la viralidad del momento.
Lo mismo ocurre con cualquier otra cosmética. El país de origen nunca garantiza la calidad. La formulación sí.
El problema empieza cuando TikTok sustituye al profesional
En redes sociales todo parece inmediato:
- Una mascarilla de veinte minutos promete una piel nueva.
- Un sérum asegura borrar las arrugas.
- Un parche elimina las manchas.
La realidad es bastante menos espectacular. La piel funciona con tiempos biológicos, no con tiempos virales.
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Hablemos del colágeno
Probablemente sea la palabra más repetida del momento: mascarillas, parches y ampollas de colágeno. Pero conviene aclarar una idea importante:
El colágeno que produce nuestra piel se sintetiza en las capas profundas de la dermis mediante los fibroblastos. Ese proceso depende de factores como la edad, la genética, la exposición solar, el tabaco, la alimentación o el descanso.
Ninguna mascarilla es capaz de hacer que la piel fabrique nuevo colágeno en veinte minutos. Lo que sí puede hacer una buena mascarilla es hidratar intensamente, reforzar la barrera cutánea y conseguir que la piel se vea más luminosa y tersa de forma temporal. Y eso también tiene mucho valor. Solo que no es un milagro.
El mejor cosmético sigue siendo el que necesita tu piel
No existe una crema perfecta para todo el mundo. Existe la adecuada para ti:
- Una piel de veinte años no necesita lo mismo que una de cincuenta.
- Una piel con rosácea requiere productos muy distintos a una piel grasa.
- Una persona que vive en un clima húmedo tampoco utilizará exactamente la misma rutina que quien vive en un ambiente seco.
Por eso copiar la rutina de una influencer suele ser un error. La cosmética debería empezar con una pregunta muy sencilla: ¿Qué necesita realmente mi piel?
La belleza también empieza en el interior
A veces buscamos un sérum nuevo cuando lo primero que necesita nuestra piel es:
- Dormir mejor.
- Protegerse del sol.
- Reducir el estrés.
- Beber suficiente agua.
- Mantener una alimentación equilibrada.
La piel habla constantemente de cómo estamos viviendo. Y ningún cosmético puede compensar por completo unos malos hábitos.
Comprar menos… pero comprar mejor
Quizá la mayor enseñanza que podemos extraer del fenómeno coreano no sea incorporar diez productos nuevos. Sino aprender a elegir mejor:
- Leer los ingredientes.
- Pedir consejo a profesionales.
- No comprar únicamente porque un vídeo tenga millones de visualizaciones.
Y entender que el precio tampoco determina la calidad. Existen productos excelentes con precios muy razonables y otros muy caros que simplemente destacan por su marketing.
En Revista FETÉN nos quedamos con una idea: Nos encanta descubrir nuevas firmas, probar fórmulas diferentes y conocer la innovación que llega desde Corea. Porque hay productos realmente extraordinarios. Pero también creemos que la mejor rutina de belleza sigue siendo la más sencilla: escuchar a nuestra piel, cuidarla con constancia y desconfiar de cualquier producto que prometa resultados imposibles.
Porque la cosmética puede mejorar mucho una piel. Lo que todavía no ha conseguido nadie es fabricar milagros en un frasco.










